Reseña Histórica

Nuestros inicios

Inspirados en la férrea convicción de querer ayudar al prójimo, y en los ideales del movimiento Scout, Amelia Rosales, de Buin, Lucía Olea, de Santiago y Rodemil Pérez, de Fresia, coincidieron mágicamente como voluntarios en un hogar de menores en Ensenada, en la X Región. Años más tarde, y a muchos kilómetros al norte, sus sueños se convertirían en realidad.

Tras el inesperado cierre del hogar de menores de Ensenada, y durante una de esas noches lluviosas de invierno y al calor de una cocina a leña, Amelia, Lucía y Rodemil, comenzaron a dibujar la idea de un hogar de menores diferente a lo que se conocía en Chile hasta la década de los ochenta. Un lugar de unión, donde los niños pudiesen crecer en un ambiente de paz, seguridad y mucho afecto. De esa idea deriva el nombre de nuestra fundación "Paicaví" que en lengua mapuche significa "junta de paz" o "estar juntos en paz".

Amelia Rosales
Amelia Rosales

El sueño se hace realidad

Entusiasmados con la idea, pero sin nada más que ideas y mucho corazón, llegaron a Buin con su proyecto bajo el brazo y decididos a hacer realidad este sueño. Comenzaron haciendo encuestas en varias poblaciones de la comuna para determinar la real necesidad de un hogar de menores. Los datos de ese "artesanal" sondeo arrojaron un resultado sorpresivo y categórico: la población infantil más vulnerable de la comuna no eran niños, sino niñas; ahora "solamente" faltaba buscar un lugar adecuado.

Con la perseverancia que los caracterizaba, Amelia, Lucía y Rodemil llegaron hasta la antigua casaquinta de adobe y tejas ubicada en calle Molina 623 en Maipo, de propiedad de "don Ginno", un conocido comerciante italiano que vendía su casa, y fue gracias a los recursos de Heiner Hunsicker quien conoció y creyó en el proyecto desde el comienzo, lo que les permitió comprar la casa, donde funciona hasta el día de hoy Paicaví.

Las primeras seis niñas en ingresar lo hicieron el 24 de diciembre del año 1987, una linda coincidencia al imaginar que fue el propio niño Jesús quien eligió nacer en Maipo durante esa Nochebuena; en el corazón asustado de esas niñas y en el de los que decidieron jugársela por verlas sonreír al ofrecerles un lugar digno para vivir.

Primeras niñas de la Fundación Paicaví
Primeras niñas de la Fundación Paicaví

El Primer Consejo Directivo y otros hitos

Junto a la tarea de procurar alimentos y cubrir las necesidades básicas de las niñas, había que dar forma legal a la institución. Para ello, se redactaron los estatutos de la fundación para obtener la Personalidad Jurídica, lo que requirió la constitución del primer Consejo Directivo de la Fundación Paicaví. Esta histórica sesión se realizó en el patio de la casaquinta, bajo un caqui y sobre una añosa puerta de madera que sirvió de mesa. En esa sesión se eligió presidenta en forma unánime a la señora Mónica Peña Pontillo, connotada educadora de la comuna de Buin.

Dos años más tarde, la Fundación Paicaví obtiene su Personalidad Jurídica por Decreto Nº 742 del 13 de julio de 1989. Pocos meses después, Lucía Olea falleció repentinamente, sin embargo, sentimos que ella siempre ha estado junto a nosotros y que cada día intercede por el bien de todas las niñas del hogar.

En ese mismo periodo, se acerca a Paicaví un religioso holandés que hablaba un español bastante extraño. Era el hermano Teobaldo de Bresser, más conocido como "Teo", quien pertenecía a la congregación holandesa de la Inmaculada Concepción. Teo llevó todo su espíritu evangélico y su trabajo incansable al hogar en pos de entregar bienestar a las niñas y a todas las personas que trabajaban ahí.

Gracias al Hermano Teo conocimos a personas muy especiales de los Países Bajos, como el Padre Jan Sanders, sacerdote jesuita, quien logró financiar la reconstrucción del hogar antes de morir. Luego conocimos la generosidad de un industrial holandés llamado Martín Frankort, quien financió la construcción del pabellón para las adolescentes que lleva su nombre y de las piezas de las niñas, cada habitación lleva el nombre de sus hijas como un gesto de gratitud. Asimismo, el Hermano Teo nos legó un grupo de personas de Holanda encabezada por la señora Catharina Stolwijk que hasta el día de hoy continúa ayudando al acondicionamiento de la dependencia del Hogar.

Asimismo, agradecemos a los presidentes que ha tenido la Fundación a lo largo de su historia, a Mónica Peña Pontillo, José Pinto Ramírez y Ricardo Leiva Romero, quien desempeña actualmente este cargo. Y también a las directoras, María Paz Hasbún Guzmán y María Lidia Massardo González, aún en ejercicio. Todos, orgullosos integrantes del Movimiento Scout.

Padre Teobaldo de Bresser
Padre Teobaldo de Bresser

Un agradecimiento especial

Desde el año 2004 y hasta el 2019, la Fundación emprendió un nuevo desafío, la mantención de dos Centros de Restitución de Derecho, el primero llamado "Hare-Poki", que significa "casa entretenida de niños" y un segundo centro nombrado "Peumayén", "lugar soñado".

La idea fue iniciativa de la Red de Acción Frente al Maltrato Infantil de Buin y Paine integrada por más de 28 instituciones de la comuna de Buin y encabezada por el Dr. Omar Jara, su objetivo era ofrecer apoyo sicosocial y jurídico a niños y jóvenes de la provincia del Maipo.

En el año 2019, recibimos la triste noticia de la pérdida de los Centros de Restitución Hare-Poki y Peumayén, producto de un proceso de licitación, que, a pesar de las excelentes evaluaciones de los proyectos, ambos fueron adjudicados a otras instituciones.

Durante ese periodo contamos con el apoyo de un equipo profesional y muy comprometido conformado por asistentes sociales, psicólogas, psicopedagogas, personal administrativo y auxiliares. Brindamos un especial reconocimiento y agradecimiento a las personas encargadas de dirigir todos estos esfuerzos; a María Paz Hasbún, actual directora del Hogar Paicaví, María Lidia Massardo González, exdirectora del Centro de Restitución de Derechos Hare-Poki y Karen Barra Valdivia, exdirectora del Centro de Restitución de Derechos Peumayén.

María Paz Hasbún
María Paz Hasbún
María Lidia Massardo
María Lidia Massardo
Karen Barra
Karen Barra